sábado, 26 de octubre de 2013

Madame Ching




Madame Ching, almirante de Los Ladrones, es considerada por algunos autores la pirata más notable de la historia. Los Ladrones era una confederación de bandidos, de poder inimaginable. Así llamados por los portugueses, causaban estragos en los mares desde hacía mucho tiempo. Al principio eran sólo una partida de facinerosos chinos en rebelión abierta contra los mandarines. El primer escenario de sus hazañas estuvo en Cochinchina. Atacaban los buques mercantes a bordo de juncos de remos, cada uno de ellos con unos cuarenta hombres. Con el paso del tiempo aumentaron sus efectivos, accedieron de todas partes gentes seducidas por su forma de vida, pescadores, culis, pero sobre todo miserables medio muertos de hambre.

bloquearon las desembocaduras de los ríos, barrieron las costas y se apoderaron de algunos juncos armados, con hasta diez o quince cañones. Estos buques de guerra pusieron bajo sus órdenes las demás embarcaciones, y a partir de entonces fue imposible para las gentes honradas circular por aquellos parajes.

la audacia de Los Ladrones siguió creciendo, paralelamente a sus fuerzas. Ya no se contentaban con saquear los mares y comenzaron a realizar desembarcos en masa. Empezaron con correrías en pueblos vecinos a la costa y, al estilo de los bucaneros de las Antillas, finalmente los piratas chinos se lanzaron sobre las grandes ciudades, varias de las cuales fueron sorprendidas y saqueadas.

entonces el emperador de China comprendió que no se podía ignorar a aquella gente y decidió declararles la guerra. De los cuarenta juncos armados que envió para combatirles, los piratas capturaron veintiocho. Los doce restantes sólo lograron salvarse gracias a una rápida huida. El prestigio de la victoria y los nuevos juncos incrementaron los reclutamientos, y así los piratas, nutrido su prestigio y su armamento, dominaron todos los mares por los que navegaron.

en 1809, la época de Madame Ching, se encontraban en el apogeo de su poder. Contaban con 70.000 hombres divididos en ochocientos grandes buques, más miles de pequeñas embarcaciones, incluidas las de remos. Esta espectacular armada estaba comandada por el capitán Cheng I (Zheng Yi). Cuando un tifón envió al fondo del mar a Cheng, su joven viuda tomó el mando. Madame Ching ejerció el poder de manera inmisericorde, según un estricto código de piratería que ella misma dictó. Gobernó los mares durante años hasta que finalmente, vencida por las intrigas internas, aceptó un indulto del emperador y acabó sus días dirigiendo un burdel y una casa de juegos en Cantón, en 1844.

la señora Ching era un maravilloso monstruo entre los más retorcidos, ornada de oro, sedas y piedras preciosas como jamás se han visto. Llevaba a tripulaciones provistas de ratas y chinches al más exaltado coraje, triunfos de gloria y botines regios.




y la cita inevitable:
La viuda Ching, pirata (J.L. Borges, Historia universal de la infamia)

ronronea: levina

13 maullidos:

DRACO dijo...

hoy en la mañana leí la historia de una velocista olímpica que una vez retirada se dedicó a la prostitución a pesar financieramente estaba de lo más cubierta y que no se privaba de nada. el artículo explicó aquello diciendo que se había acostumbrado a sentir tanto la adrenalina de la competencia que ya le fue muy difícil llevar una vida prosaica y rutinaria.
creo que lo mismo pasó con la pirata de tu post, que una vez retirada del salvaje mundo marino, pasó a regentar un burdel para no aburrirse como una ostra entre las cuatro paredes de su casa,

besos.

Aris Tofeles dijo...

Desconocia ls historia. Muy interesante, de hecho son esas historias de china que se hicieron leyenda como fumanchu

Chuan Che Tzú dijo...

Amiga Maslama: Una vez más y gracias al post, me puedo ir a la cama habiendo aprendido algo más. Y confirmando lo que ya sabía: el mundo occidental se mira demasiado el ombligo...toda esta historia desconocida...y toda la que queda por conocer...
Gracias de nuevo. ;)

TORO SALVAJE dijo...

Si fuera posible ahora mismo me enrolaba.

Que vida tan excitante...

Besos.

Marcos Callau dijo...

Curiosa la historia de Madame Ching que, dicho sea de paso, desconocía totalmente. Tiene mérito. Saludos, maullidos.

Chelo dijo...

Siempre que entro en tu blog aprendo cosas nuevas.
muy interesante. Un abrazo

Amapola Azzul dijo...

Muy interesante , un abrazo. Besos.

Lucía_lamiradadeluci dijo...

¡Qué interesante esta historia! Me atrae mucho esto de las mujeres pirata...seguro que yo habría sido una de ellas ;)
Un besote de  Lamiradadeluci

Misterio Azul dijo...

Me ha encantado, me gusta aprender, porque de esto no sabía nada...

Siempre las grandes diferencias entre la opulencia y la más absoluta miseria...

Un beso.

levina dijo...

Draco, al parecer Madame Ching ejercía la prostitución antes de conocer a su marido, el capitán Cheng I. Es posible que sencillamente regresara a un estilo de vida que le era familiar

Aris, Fu Manchú es un personaje de ficción, mientras que la existencia real de Madame Ching está documentada, así como el tremendo poder que ejerció, con gran crueldad, sobre los mares de China. Cierto que personajes como ella están hechos de los materiales sobre los que se edifican las leyendas

Amigo Chuan, y cuando deja de mirarse el ombligo suele asomarse al exterior con cierta condescendencia, como si el sacrificio y la brutalidad fueran algo natural para quienes habitan fuera de los límites de su civilizada sociedad

Torito, la vida de pirata no debió ser precisamente atractiva, por más que hoy la adornemos de romanticismo. Eran los desechos de todas las sociedades, se enrolaban para luchar (probablemente más por necesidad que por gusto por la aventura), y su destino final solía ser la muerte, bien por las armas, por la dureza del mar o colgando del extremo de una soga

Marcos, Chelo, Amapola gracias por vuestras amables palabras y por vuestro interés, seguimos compartiendo curiosidad y curiosidades :))

Luci, me fascinan las historias de las mujeres que se echaron a una vida de piratería, creo que son doblemente transgresoras, pues no sólo vivieron contra la ley sino también contra la costumbre. Quizá por eso hoy son tan poco conocidas, a nuestra sociedad le resulta más fácil disculpar lo primero que lo segundo

Misterio Azul, una vez más, cuando la miseria se extiende suficiente se desboca, y explota más allá de la autoridad de quienes creen (ingenuamente) poder controlarla

Bipolar dijo...

Es que las mujeres cuando se ponen... hasta para ser piratas malvadas, son mejores que los hombres, jejejeje.

Besos

Ico dijo...

A mi me encantan estas mujeres malas de la historia, siempre confirman lo que dijo Mae West, cuando somos malas somos peores.. jajaj
Un beso

levina dijo...

jeje Bipolar, Ico, no creo que la maldad entienda de géneros, aunque también es cierto que el fuerte mata de una estocada, y el débil con cien puñaladas