jueves, 21 de junio de 2012

¿qué gota colmará el vaso?



de entrada, ya sé que hoy por hoy mi situación es un poco mejor que la de muchas personas en este país, como los mineros asturianos que están luchando tanto por el pan de sus hijos. Siendo consciente de ello, quisiera contar lo que está pasando por aquí durante los últimos días:

  • el mismo día que se anunció el rescate, subió 15 euros la compra. Un par de amigas lo han confirmado, por desgracia no fue una impresión subjetiva.

  • este mes me han pegado una clavada con el agua fuera de toda medida. Estoy temblando ya sólo pensar en la factura de la electricidad.

  • el metro cierra a las 00:00h de domingo a jueves. Vamos que cuidado con distraerme, por ejemplo, cuando voy a visitar a mi madre.

  • a continuación, se anuncia que subirán las tarifas del metro según destino. A partir de la quinta estación, se incrementa en 0,10 euros el precio del billete. Bien hecho, penalizando la distancia, así la chusma de la periferia no caeremos los fines de semana sobre el centro (ni consumiremos allí, claro). Y para comienzos del año por supuesto volverán a subirlo.

  • tras un montón de recortes inauditos en Sanidad, ahora dejan de financiarse los fármacos para síntomas poco graves. Entre otros, los analgésicos que usamos la mayoría de las mujeres cuando estamos femeninas, a partir de ahora a pagarlos íntegramente (o a aguantar el dolor, claro).

  • están estudiando la posibilidad de no recoger la basura todos los días, lo que va a mejorar mucho mi calidad de vida durante estos veranos sofocantes de Madrid. Por descontado, la iglesia católica está exenta de pagar la basura.
al final tengo que escoger entre comer, usar agua y electricidad o desplazarme en trasporte público. Y claro, combinar bien mis opciones. Por ejemplo, si no como no tengo basura, pero si intento bajar la basura sin luz me rompo la cabeza. La clase política dice que tenemos que ajustarnos el cinturón, que son malos tiempos para la lírica y hay que sacar adelante el país entre todos, y al mismo tiempo:
  • todos los ex-presidentes del gobierno cobran un sueldo vitalicio de 74.580 euros cada uno, más unos 15.000 euros para gastos de oficina y protocolo. Además, pueden ser miembros natos del Consejo de Estado, como lo fue Aznar y lo es Zapatero, por lo que cobran un sueldo adicional de unos 70.000 euros anuales. José María Aznar, el marido de la alcaldesísima y austerísima Ana Botella ―por mal nombre la botella anal, porque donde se mete hace el vacío― tiene unos ingresos personales calculados en 1,5 millones de euros anuales.

  • los diputados cobran de media más de 6.400 euros al mes, eso sin contar infinidad de pluses, dietas y elevadas pensiones blindadas. Un ejemplo, de las noticias de hoy: el Senado gasta un millón de euros en 440 teléfonos de alta gama para sus señorías y ayudantes. ¿Alguien sabe cuántos diputados hay en el Parlamento? ¿o para qué sirve el Senado? ¿cuántos puestos políticos mantenemos? ¿para qué coño los queremos, si ni siquiera son capaces de hacer algo útil cuando es necesario? Y encima, con recochineo.

  • a estos sueldazos legales (o semilegales, por lo menos) hay que sumar todo tipo de chanchullos e incompetencias, al extremo de tomadura de pelo. Por citar uno de los últimos, el gobierno paga a Cascos 190.000 euros por un retrato. En el mismo artículo cuentan que el de José Bono costó 82.600 euros y el de Manuel Marín ―austero él― tan solo 24.780 euros. Del coste total del resto de los retratos no me hago ni una idea.
en conclusión, que las pasamos putas para que un montón de parásitos ―políticos y ralea afín― puedan mantener su nivel de vida habitual, de millonarios. Cada vez que se descubre otra, su única estrategia es decirle a la oposición: «¡y tú más!», así todo el mundo calla y se quedan tan anchos. Y como los ciudadanos intenten sacar los pies del tiesto, porrazo al canto, que para eso pagamos entre todos policía y fuerzas de seguridad, para que los protejan.



ronronea: levina

8 maullidos:

Rosana Martí dijo...

Ninguna duda me queda muy claro clarito, cada vez peor amiga, no sé dónde vamos a llegar.

Besitos y abrazos con mi cariño.

miquel zueras dijo...

Desde luego se impone una buena limpieza de políticos-parásitos.
En Barcelona ya no tenemos metro nocturno, fui a celebrar el cumpleaños de un amigo y tuve que volver en taxi y encima te cobran dos euros más por ser noche de sábado. A partir de ahora los cumples en casa, hombre y los vecinos que lo comprendan. Saludos. Borgo.

levina dijo...

Rosa, amiga, de este barco no es tan fácil bajarse, y todo apunta a que los timoneles han perdido el rumbo..

besos,

levina dijo...

Miquel, el problema de los parásitos es que no se van solos, hay que fumigarlos. Lo de reunirse en las casas es cada vez más habitual, pero ahora con el calor y todas las ventanas abiertas no estoy segura que los vecinos vayan a ser demasiado comprensivos

besos,

Mascab dijo...

Sabes cuán indignada estoy con todos estos asuntos? Sabes cuánto me duele que cada día perdamos no ya nivel adquisitivo -ya lo tenemos a 3 metros bajo el infierno-, sino nivel intelectual, educación...LIBERTAD!

Me indigna ver cada día cómo crece el rebaño de mansas ovejas que temen al lobo ficticio sin ver que los mastines son quienes las apresan simulando que es por su seguridad...

me indigna y me duele el pensar que mis hijas tengan que emigrar de éste País de gentes amables y generosas, que lleva más de doscientos años luchando por su libertad y que cuando parece haber encontrado por fín la llave que abre esa puerta, se la deja arrebatar por unos cuantos gandules, holgazanes sociales, que viven a costa de la "lana" de su cada vez -repito-, más grande rebaño.

¿Nadie piensa ya por sí mismo? ¿ni siquiera los de mi generación? ¿los de ésta generación que vivimos una transición corriendo delante de unos polícias vestidos de gris, como gris era entonces nuestra vida? ¿nadie se acuerda de ésa lucha, de ésa ilusión por cambiar la realidad mano con mano, codo con codo? ¿acaso todos nos hemos aburguesado hasta el límite de anular nuestro pensamiento crítico? ¿dónde quedaron nuestras lecturas rebeldes? ¿de qué nos sirvió echar abajo un muro y dar paso a la cultura que se nos había negado durante cuarenta largos años?

Indignada, indignada...¿hasta cuándo? creo que mi vaso tiene ya pocas gotas que portar...

levina dijo...

Mascab, es la peor cara del Estado del bienestar: en situación de crisis una ciudadanía individualista, conformista y dependiente no es capaz de cambiar sus comportamientos, y sigue aguantando en silencio. En eso confían para hacer todo lo que están haciendo, sin consecuencias.

besos,

Alson dijo...

¡Que los echen a los leones!
(claro que los nuestros ya están domesticados)
¿Qué diferencia hay entre este modo de abusar y el de la edad media?...
Internet

levina dijo...

Alson, ¡pobres leones, la que les iba a car encima! hay gente que es una desgracia, en cualquier época..

besos,