viernes, 27 de abril de 2012

la corte arcana detta sconta


―Corto, ¿qué haces ahí?
―Estaba pensando que debería marcharme ya. Venecia me vuelve perezoso.
―Venecia está hecha para eso. ¿Quieres una copita de rosolio?
―¿Rosolio? No sabía que aún existiera. Pero dime Boca Dorada, ¿desde cuándo vives en Venecia?
―Llegué aquí en el 1300 con el cabalista Manuel Oliveo. ¡Ah, sí! Entonces éramos amigos de Dante. Hasta que abrimos esa puerta que hay en el fondo para viajar en el tiempo, como personajes de un cuento.
―Seria bonito vivir un cuento.
―Tú lo haces constantemente aunque ya no te das cuenta. Cuando un adulto entra en el mundo de los cuentos es para siempre. ¿No lo sabías?
―Creo que vamos retrasados, hoy es 34 de diciembre, el primer día del año aún no ha llegado.
―¡Ah, sí, sí! Ya lo sé. Y tú llegaste el 27. Aquí en Venecia los años son cada vez más largos.
―¿Y creáis a los ladrones para poder castigarles después? No entiendo este libro.
―Olvídalo, Corto. No tienes tiempo. Tu horóscopo dice que vas a embarcarte en un largo viaje de aventuras. ¡Oh, sí, sí! ¿Te has dormido?


¿dónde en Venecia? Corte Sconta detta Arcana (Alloggi Barbaria)

ronronea: levina

6 maullidos:

desdevaladilene dijo...

Preciosa introducción en una historia a la que hay que prestar pero que mucha atención... y la merece.

fus dijo...

Me ha gustado tu relato novelado. Enhorabuena.

un abrazo

fus

DRACO dijo...

venecia parece aburrir porque da la sensación que ha envejecido tanto que ya no lo puede hacer más. uno cierra los ojos y se imagina las mismas casas y los mismos palacios conectados por las mismas calles estrechas y por los mismos puentes; sin olvidar a las mismas góndolas.
hasta el amor y la pasión deben de haber perdido su fuego. saludos.

levina dijo...

desdevaladilene;
eres muy bienvenida al blog!! la historia, estupenda, y las animaciones espectaculares

besos,

levina dijo...

fus;
el diálogo es una transcripción del contenido del vídeo, no lo escribí yo, así que no puedo ponerme la medalla :)

besos,

levina dijo...

DRACO;
pues a mí me sigue enamorando el moho de la piedra vieja, el olor a salitre y el romanticismo de su historia. Cuestión de gustos, supongo

besos,